TARTA DE QUESO Y CHOCOLATE

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La inspiración…

No sé de donde la sacáis vosotras, pero yo no paro de leer libros y libros de reposteros, panaderos y cocineros, y me vuelven loca. Hay tanta información y tanto que aprender de todos y cada uno de ellos y de vosotros que esto no se acaba nunca.

A veces hacemos las recetas tal cual las leemos, otras veces nos inspiran para mientras los leemos para crear nuevos platos y otras veces modificamos un poco la receta para hacerla un pelín más nuestra.

Este último es mi caso de hoy.

Conocéis a Lorraine Pascale? Seguro que muchos de vosotros sí. Es una ex modelo a la que le encanta la cocina, tanto que hoy en día es chef con su propio negocio.

Aquí os dejo su página web: www.lorrainepascale.com

Supe de ella un día aburrida en casa viendo canal cocina y me enamoró al instante su manera de explicar los platos.

Conseguí uno de sus libros y en él hay esta deliciosa tarta de queso y chocolate que no necesita horno y que está tremendamente buena.

Ella la hace con queso cremoso, que está realmente bueno!!! Pero yo quise hacerle un pequeño cambio.

Sabéis la diferencia entre el queso Philadelphia y el Mascarpone? Básicamente muchos dirían que son lo mismo o que se parecen mucho.

Para mí, dentro de la familia, pero son primos lejanos.

El Queso Philadelphia está hecho con más sabor y más consistencia para poder untarse mejor mientras que el mascarpone es mucho más cremoso y su sabor es mucho más suave y especial a la vez.

Para hacer las tartas de queso muchos optan por uno u otro queso, pero hoy vamos a tener a los dos… vamos a mezclarlos. Ya veréis como su mezcla hace resaltar las maravillas de los dos quesos cremosos.






Vamos a empezar por los ingredientes:


400 gr de galletas digestive con chocolate trituradas.
75 gr de mantequilla derretida
500 gr de queso Mascarpone
300 gr de queso Philadelphia
1 cucharada sopera de azúcar glas
300 gr de chocolate con leche en tableta
100 gr de chocolate (mínimo 70% de cacao)
1 cdta. Aceite vegetal
100 gr de chocolate blanco en tableta.
Utilizaremos un molde de unos 20 cm.

Mezclamos las galletas trituradas con la mantequilla y la introducimos en un molde con base desmoldable. Con una cuchara repartimos uniformemente y apretamos hacia abajo para que quede consistente. Dejamos enfriar en la nevera.

En un bol aparte añadir los dos quesos y la cucharada de azúcar glas y mezclamos con cuidado con una espátula o cuchara de madera hasta tener una crema sin grumos y sedosa.

Derretimos el chocolate con leche y el chocolate negro al baño maría.

Una vez derretido, reservar aparte un cuarto del chocolate tapado con film para que aguante la temperatura caliente. Lo utilizaremos más tarde para la decoración.

Ahora vamos a ir añadiendo con cuidado la mezcla de queso al chocolate derretido. Empezamos por una cucharada del queso al chocolate y removeremos hasta que esté bien mezclado, añadimos otra buena cucharada de queso a la mezcla y seguimos removiendo. Vamos a seguir así hasta que todo el queso esté añadido al chocolate.

Ya veréis como la misma mezcla una vez casi lista se convierte en una crema tan sedosa que querrías coger una cuchara y comértela así mismo, espera un poco que casi estamos.

Una vez la mezcla está lista, la vertemos en el molde que tenemos refrigerándose con la base de galleta, Con una cuchara alisamos la superficie intentando que quede igual y a la misma altura por todo el molde. Presiona la mezcla hacia abajo para intentar que no queden huecos con aire en el interior. Enfriar en la nevera 20 minutos.





  Unos 5 minutos antes de que la tarta esté lista vamos a derretir el chocolate blanco al baño maría. (si tu prefieres derretir el chocolate en el microondas no hay problema, caliéntalo 30 segundos, sácalo, remueve y si es necesario ve haciendo tandas de 30 segundos hasta que está bien derretido, siempre remover entre tanda y tanda).

   Miramos como está de temperatura el chocolate que hemos reservado antes y darle un toque en el microondas de 20 segundos.

    Mientras poner el chocolate blanco en una manga pastelera.

1  Sacamos la tarta de la nevera y verter el chocolate negro por encima de la tarta. Ha de quedar bien repartida. Este chocolate caliente al entrar en contacto con la tarta fría va a hacer que se enfríe rápidamente.

   Rápidamente rociamos con el chocolate blanco finas tiras paralelas unas a las otras con espacio de unos 2 cm.

   A continuación, con un palillo pasar por la superficie de la tarta de izquierda a derecha con una separación de 2 cm. Ya verás que se empieza a formar el dibujo. 

   Ahora lo mismo con el palillo, pero de derecha a izquierda en medio de las líneas que has hecho antes.

   Este último paso ha de hacerse muy rápido antes de que el fío de la tarta enfrié del todo el chocolate de la parte superior.

   Dejamos reposar la tarta 2 horas en la nevera.


¡Listo! No necesita horno, es fácil de hacer y está realmente deliciosa.
No esperes más y corre a comprar los ingredientes y ponte manos a la obra.
Ya me contarás.

Si tienes cualquier duda o consulta déjame tu comentario aquí abajo estaré encantada de ayudarte.

Y si te ha gustado la receta compártela en tus redes sociales, así más gente podrá disfrutar de esta deliciosa tarta de queso y chocolate.




¡Mil besos dulces!!






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